No estás solo, no estás sola. Eso es lo primero que debes saber si acabas de recibir un diagnóstico de Amiloidosis. Como tú, otras personas pasamos por este momento: por fin pudimos ponerle nombre a lo que nos pasaba, pero con la etiqueta de “enfermedad rara”, presagiando el complicado camino que nos quedaba por recorrer. Un camino poco transitado en el que, pensábamos, iba a ser difícil encontrar compañeros de viaje… Pero ya hemos encontrado muchos y estamos seguros de que encontraremos muchos más.






